viernes, 20 de octubre de 2017

Toba Singer entrevista a Annarella Roura Sánchez

Annarella Roura Sánchez. Foto: Tomé Gonçalves

Toba Singer es una reconocida escritora sobre danza y autora de First Position: A Century of Ballet Artists (Praeger Publishers 2007) y Fernando Alonso, padre del Ballet Cubano (University Press of Florida 2013). Familiarizada con el estilo y el sistema de enseñanza del ballet cubano, así como con los exigentes estándares del circuito de concursos de danza, cuando notó que una pequeña escuela en Portugal cuya directora había sido formada en Cuba, ganaba el primer premio en las principales competiciones internacionales, desató su interés en visitar la escuela para averiguar el por qué. Tenemos el placer de publicar la entrevista que realizó con Annarella Roura Sánchez, Directora del Conservatorio Internacional de Ballet e Dança Annarella Sánchez.

Dos estudiantes con Venus Villa. Foto: Tomé Gonçalves
Toba Singer: Por favor, Annarella, describe tu formación y carrera en el ballet clásico.

Annarella Roura Sánchez: Estudié en Camagüey en la Academia de las Artes Vicentina de la Torre. Hice una prueba para la escuela a la edad de nueve años. Fue un programa riguroso, de los 500 estudiantes de todo Camagüey, 30 fueron seleccionados. Así que asistí a la Escuela de Artes Vocacionales Luis Casas Romero. Primero estudié ballet y en mi quinto año, todas las escuelas orientales y occidentales se unieron en una. Mis profesores fueron Fernando Alonso y Ramona de Saá y me gradué con el más alto grado, 100 puntos. Mi formación tuvo lugar en la época en que Fernando Alonso y Aida Villoch habían venido al Ballet de Camagüey. Fernando quería cultivar en todos los estudiantes un gran amor por la danza.

El primer ballet que vi fue "Don Quijote" bailado por Baryshnikov en un video. La casa de Fernando estaba abierta a todos los estudiantes interesados ​​en cultivar el amor por las artes y el amor por la danza, trabajábamos no sólo para dominar la técnica sino también para convertirnos en artistas de ballet inteligentes. Aprendimos cómo analizar el trabajo para que avanzara contando la historia del ballet, siempre haciendo la pregunta "¿Por qué?" para cada movimiento y así convertirnos en bailarines más inteligentes. Aunque, por supuesto, se daba una gran importancia a la técnica, ese proceso de interrogación era aún más importante. 

Annarella sánchez dando classe. Foto: Tomé Gonçalves
Me uní a la compañía en Camagüey en 1991. En 1995 fui a Venezuela para integrar la compañía de ballet juvenil allí en el Teatro Alberto de Paz y Mateo en Caracas y la tercera esposa de Fernando Alonso, Yolanda Correa, me ayudó mucho a hacer esas conexiones. Trabajé en Venezuela como maestra. Después de bailar con la compañía juvenil todos los días, daba clases. Un año más tarde regresé a Cuba, donde empecé a tomar el curso de enseñanza en el Instituto Superior de Arte en Ballet Clásico. Asistí como bailarina-estudiante. Defendí mi tesis y recibí mi certificación como profesor de ballet clásico.

Cuando terminé mi tesis, volví a Caracas. Tuve que hacerme una operación para una periostitis tibial. A pesar de la cirugía, no pude volver a bailar y me vi obligada a abandonar mi carrera como bailarina a muy temprana edad. Tomé la decisión de dedicarme a la enseñanza. Venezuela tiene una gran comunidad portuguesa y es muy aficionada al ballet. Hablé con muchos bailarines y maestros experimentados: Caridad Martínez, Aurora Bosch, Lillian Chan, Rolando Sarabia, Ramona de Saá y Mirta Hermida. Yo había asistido a todas sus clases, había querido conocer su metodología. Conocí a mi marido, que es portugués, en un vuelo de avión y nos casamos. Así que llegué a Portugal con licencia del Instituto para enseñar ballet clásico y las artes escénicas.

Aprendí portugués y tomé la decisión de cumplir mi sueño de tener mi propia escuela de estilo cubano, como las que yo había conocido y donde me había formado, en Portugal. Nunca corté mis lazos con Cuba, esos lazos eran muy fuertes y debo mucho a nuestra ex embajadora en Portugal, Johanna Tablada, por ayudarme a establecerme aquí. En 1998 inicie el proceso de acreditación, en Portugal no sabían nada del ballet en Cuba.
Un chico ayudando a una niña con su peinado.
Foto: Tomé Gonçalvez
Construí la escuela muy lentamente, paso a paso, porque había un esfuerzo consciente por parte de algunos de los padres para tratar de desacreditar a la escuela, a la que definían como una "agencia de la tiranía cubana". Usaron el hecho de que insistimos en uniformes, alineados los niños hasta entrar en el aula, instituyendo el silencio durante la clase y otras prácticas normales en la enseñanza disciplinada muy rigurosa del ballet, para divulgar el argumento de que aplicábamos la "tiranía cubana" a los niños de Leiria. Varios portugueses también tenían una idea equivocada sobre la danza cubana, pensando que no era más que salsa. Así, como una manera de acercar culturalmente la escuela a la comunidad y la comunidad a la escuela, comencé con un espectáculo de niños, siguiendo la línea del espectáculo que organizábamos en Cuba como lo hizo la compositora infantil Teresita Fernández, incorporando música de Silvio Rodríguez y Pablo Milanés y creando una especie de fusión de ballet con teatro infantil y danzas y canciones folclóricas tradicionales.

Luego empecé clases de ballet para niños, usando música adecuada para ellos. Incorporé fados y otros elementos de la cultura portuguesa y ritmos combinados de Cuba como el Guananco (bailes de rumba de inspiración indígena) con los de Portugal. Y les gustó mucho, ¡a los chicos especialmente les encantó!

En 2003, llevé a un grupo de estudiantes, algunos de los cuales no eran de Leiria para asistir al Encuentro Internacional de Academias de Ballet anual en Cuba y fuimos allí cada año desde 2005 a 2010, año en que fue la última vez que vi a Fernando Alonso.

Annarella con Caridad Martínez. Foto: Tomé Gonçalves

Después de eso, pensé que un ambiente competitivo ayudaría a inspirar a los padres y a mejorar la técnica de los estudiantes. En 2005 había empezado a traer maestros y bailarines cubanos aquí. En 2012, nuestros seis mejores estudiantes compitieron en el Youth American Grand Prix, después de un proceso de selección en París. Una de las chicas fue segunda. En 2013, en París, ganamos el premio a la mejor escuela europea, así como la primera y segunda plazas. Este año, ganamos el Premio Youth American Grand Prix Outstanding School 2017 y Laura Viola y Antonio Casalinho fueron elegidos para bailar en el Lincoln Center en Nueva York. Los resultados han sido altamente considerados no sólo aquí, sino en los Estados Unidos, México y China.

TS: ¿Qué incluye el plan de estudios?

ARS: Tuvimos en consideración los requisitos de un programa aprobado por el Estado, el primer programa autorizado por el Presidente de la República de Portugal. Comenzamos a los cinco años de edad y cuando llegan al quinto grado, los estudiantes toman seis horas de clase de técnica por semana. Tratamos de seguir los parámetros de la escuela cubana, ofreciendo Física, Informática, etc., y hemos trabajado con la autorización del gobierno para crear un cuerpo estudiantil internacional. Invité a Martha Ulloa a venir a analizar tanto el currículo académico como el de artes para integrar ambos en el programa.

Estudiantes en clase con Margarita al centro.
Foto: Tomé Gonçalves
TS: ¿Ves la escuela como un trampolín para la formación de una compañía profesional?

ARS: Espero montar una compañía junior en diciembre. Recibiremos ayuda del Sarasota Ballet. Estamos programando "Les Sylphides". También esperamos hacer "Coppèlia" con el apoyo del Ministro de Cultura, porque no existe nada como nuestra escuela en ningún lugar de Portugal.

TS: Europa ha tenido una profunda influencia en la formación del estilo del ballet cubano. Fernando Alonso, Loipa Araujó, Laura Alonso y Aurora Bosch me han hablado de cómo Fernando seleccionó los maestros más relevantes de las escuelas inglesas, italianas, francesas, rusas y danesas, así como lo que Fernando y Alicia aprendieron en Estados Unidos, y, aunque no tratándose de un cóctel, cada uno de esos rasgos, que podrían ayudar a elaborar el estilo cubano, se convirtió en parte de la pedagogía desarrollada por Fernando y Ramona de Saá y otros en el equipo. ¿La presencia de profesores cubanos en Europa tuvo un impacto recíproco en la enseñanza aquí y en España, por ejemplo?

ARS: Creo que sí. Tenemos una relación de colaboración con una escuela RAD (British Royal Academy of Dance). Ellos envían a sus estudiantes a recibir formación cubana con nosotros. Estamos lanzando un programa de formación de profesores en Europa que confían en la fortaleza de la escuela cubana. Existe la falsa noción de que la escuela cubana sólo es buena para los hombres pero no para las mujeres, pero Cuba ha entrenado bailarinas que bailan en escenarios de todo el mundo. ¡Cuba ha tenido un gran impacto de manera recíproca con otras escuelas de Europa! Taína Morales está en English National Ballet. Aurora Bosch se convertirá en una de las madrinas de nuestra nueva compañía junior en un esfuerzo por mantener la uniformidad y la disciplina de la compañía. Por mi parte, me esforzaré al máximo para respetar lo que Cuba me enseñó. Denominaremos los estudios con nombres de varias personas que han contribuido al desarrollo del ballet cubano, no sólo como un medio para honrarles, sino para educar a nuestros estudiantes y bailarines sobre los importantes papeles que han desempeñado.

TS: Tus estudiantes están demostrando estar entre los mejores de Europa Occidental. ¿Qué características específicas están desarrollando en ellas que invitan a resultados tan notables?

Alumnos de Annarella. Foto: Tomé Gonçalves
ARS: Yo apoyo la diversidad, por lo que no voy a imponer el ballet clásico. No les digo: "Vayan a ganar una medalla", pero les digo que bailen con el corazón. Así que estoy animando a los estudiantes a abrazar la diversidad: Baila ballet clásico y disfrútalo, pero no impongas el ballet clásico en todo. Yo uso mucha música latina, bailan danzas de carácter y contemporáneo con ella. Les digo: cuando estés en el escenario, baila lo que sientes y no te preocupes, porque tenemos contactos con bailarines que interpretaron todas estas obras; aporta energía positiva; improvisa; desarrolla el deseo de resolver cualquier problema que surja; siempre busca lo que sea necesario. ¡Eso somos nosotros! No sólo estamos aprendiendo a ser bailarines, estamos descubriendo lo mejor de nosotros, lo que hay de inventivo en nosotros como pueblo.

TS: Fernando Alonso creía que no se puede construir una academia de estilo cubano desde el vacío. Debe haber apoyo demostrado por la sociedad circundante y un cuidadoso cultivo de artistas de danza. En una sociedad revolucionaria, el compromiso no es sólo financiero, sino que la cultura misma pone la más alta prioridad en una forma de baile que se considera la más prescindible en los países capitalistas. ¿Qué presiones impone sobre su metodología?

ARS: La gente tiene miedo del ballet. No invierten dinero en ella. La carrera del bailarín implica un futuro incierto. Tenemos que combatir estas pre-concepciones y prejuicios. Tenemos que abrir una buena puerta a esta carrera. Los padres tienen que estar convencidos de darlo todo. Sus hijos están recibiendo disciplina no sólo en la escuela, sino en la vida. Se están convirtiendo no sólo en buenos bailarines, sino que están desarrollando buenos valores. Valorar algo que se está aprendiendo, valorar algo distinto del dinero y las posesiones, el trabajo duro. Estos valores son buenos para sus hijos. No entre en la clase con su teléfono. Todavía hay familias que no matricularán a sus hijos aquí debido a la disciplina, pero muchos lo han hecho. Mi compromiso es grande; alimentamos y cultivamos a los mejores maestros, que lo dan todo sin pedir nada. No cuentan las horas. Ese es el secreto: trabajar por el resultado.


TS: ¿Basándose en la red de maestros cubanos y artistas de ballet en España y Portugal, se puede imaginar una región de toda Iberia desarrollando el estilo cubano, la práctica formativa y la ética de trabajo?

ARS: Ya somos una plataforma para el ballet cubano en Europa, incluyendo España, Portugal, Italia, Rumania y también para América Central y del Sur, incluyendo Argentina, Brasil y México. Nuestros estudiantes vienen de todos esos países. Estamos basados en la red dentro y fuera de Cuba, compuesta por maestros cubanos y artistas de ballet clásico. ¡Nuestra región comienza con Cuba pero abraza a todos en el mundo que quieren y aman bailar!


Traducción del inglés: Carolina Masjuan

martes, 1 de agosto de 2017

Gala benéfica de danza en Bescanò (Girona) - Entrevista a David Rodríguez

David Rodriguez en Sweet, Sweet, Sweet de Marco Goecke.
Foto: Ruper Larl

Por pura casualidad nos enteramos de que en la pequeña localidad de Bescanò, en la provincia de Gerona, se organizaba una gala de danza en beneficio de la lucha contra el cáncer. Los nombres de los bailarines implicados llamaron nuestra atención, todos ellos de la provincia de Gerona, actuando gratis por una buena causa y por el placer de bailar en su tierra, pero el artífice de todo ello era un joven bailarín que confesamos con rubor, mucho, no conocíamos anteriormente.

Una vez puestos en contacto y a pesar de no haber asistido a la gala por haber adquirido otros compromisos previos, muy amablemente nos concedió la entrevista que ahora publicamos y que nos ha emocionado y sorprendido a partes iguales. Muchas gracias David, por ser como eres y por habernos abierto tu corazón. Confiamos verte pronto en escena y esperamos que nuestros lectores se emocionen tanto como nosotros. En breve seguirá una reseña sobre la Gala que él organizó.

Carolina Masjuan

Háblanos un poco de tí, de tu trayectoria como bailarín y de tu forma de entender la danza.
Desde que era bien pequeño el mundo del escenario me ha fascinado. Recuerdo jugar a hacer obras de teatro, imitar a personajes que veía por la tele, disfrazarme, cantar, bailar... Creo que ha sido parte de mi desde que tengo memoria. Me llena y me emociona. El escenario es para mi una herramienta fantástica de comunicación y la uso como tal. Uno puede expresar sentimientos muy profundos a los espectadores y al mismo tiempo recibir la reacción que tienen éstos, su respuesta a aquello que les propones. Simplemente apasionante. Este afán de comunicación artística es lo que motivó a mis padres a inscribirme en una escuela de música y piano a la edad de cinco años. Me gradué como pianista con 18 años en el Conservatorio de música Isaac Albéniz de Girona. Durante este tiempo estudié teatro en la escuela El Galliner de Girona, y participé en varias obras con el grupo Proscenium de la misma ciudad y en todos los proyectos teatrales que mis horarios escolares me permitían. Vivía para respirar teatro. Visto con perspectiva, ahora me doy cuenta que sin querer o sin ser consciente de ello, ya estaba diseñando mi destino: una vida en teatros para expresar mis más profundos sentimientos, mis alegrías y mis angustias. La vida es muy inteligente, siempre te lleva al sitio adecuado si uno sabe escuchar y seguir al corazón.

David Rodríguez. Foto: Regina Brocke
Al contrario de lo considerado "normal", el arte de la danza llegó tarde para mí. Mi madre había realizado cursos de danza y fue entrenadora de gimnasia rítmica, por lo cual desde pequeño he estado influenciado por su sensibilidad por el movimiento y las posibilidades del cuerpo. Aún así, no fue hasta los 16 años cuando una amiga con la cual iba al instituto me propuso acompañarla los viernes al grupo folclórico Esbart Fontcoberta de Banyoles. Acepté y en seguida aprecié que la danza poseía algo muy misterioso de lo cual mi alma no podía escapar. Maria Elvira Buck Gili, maestra de ballet, vio una actuación del grupo folclórico y me lanzó la pregunta: ¿Quieres venir a tomar una clase de ballet? Aunque al principio tuve mis dudas, acepté el reto. 

La semana que cumplí los 17 años tomé mi primera clase de ballet con ella. Rápidamente me cautivó y comencé a prepararme parar realizar la prueba de acceso al Conservatorio de danza del Institut del Teatre en Barcelona. Me aceptaron y estudié allí un año. Motivado por mi admiración por el coreógrafo Maurice Béjart, audicioné para su escuela y obtuve una beca para formarme en Rudra Béjart en Lausanne. Allí aprendí realmente la profesión de bailarín y me preparé para el mundo laboral. Entendí también una cosa fundamental que todo bailarín ya intuye de forma natural: la Danza es sagrada. Cada gesto, cada movimiento contiene en sí mismo un sinfín de significados, emociones... una auténtica revelación. Danza y espiritualidad van cogidas de la mano en mi vida y en mi trabajo. Lausanne fue una experiencia intensa y mágica al mismo tiempo. 

Cuando acabé mis estudios estuve un año en la compañía Béjart Ballet Lausanne como aprendiz. Posteriormente me uní a la compañía Nacional del Tirol (Tiroler Landestheater), en Innsbruck, bajo la dirección del catalán Enrique Gasa Valga. A él le debo mucho, por su insaciable compromiso con el público, su afán de superarse y por todo el apoyo que recibí como bailarín en su compañía. En ésta tuve la oportunidad de bailar como solista en muchos ballets de Enrique y de otros coreógrafos invitados como Natalia Horecna, Angel Rodríguez y Bridget Breiner, entre otros. 

David en Nijinsky. Foto: Marco Goecke
Cuatro años después, Eric Gauthier, director de la compañía Gauthier Dance//Theaterhaus Stuttgart me propuso un contrato y acepté, con ganas de probar un repertorio diferente. Desde entonces trabajo en Stuttgart y bailo piezas de diferentes coreógrafos como Marco Goecke, Hans van Manen, Jirí Kylián, Alexander Ekman, Guillaume Coté, Hofesh Shechter, Ohad Naharin, Andonis Fonidiakis y  Mauro Bigonzetti entre muchos otros. Es una compañía que ofrece un repertorio neoclásico y contemporáneo, y me fascina el reto de llegar a ser un bailarín lo más versátil posible. Las giras internacionales por Canadá, Estados Unidos, Tailandia, Israel, Rusia, Italia, etc. no hacen más que acentuar mi motivación para trabajar con ésta compañía. El pasado diciembre tuvimos la oportunidad de bailar en Madrid en los Teatros del Canal para Madrid en Danza con el ballet Nijinsky de Marco Goecke (creación para Gauthier Dance), en el cual bailo el rol de Diaghilev.

Estoy graduado en Humanidades por la UOC (Universitat Oberta de Catalunya), concretamente en la especialidad de Gestión Cultural. Tengo fe devota en la relación entre danza y educación, y cuando puedo intento involucrarme en investigaciones al respeto. He realizado algunos artículos publicados en revistas científicas como APUNTS, GRAÓ y Eucatio Siglo XXI.

¿Cómo surgió esta iniciativa de Bescanó?
Hace un año algunos bailarines de Girona quedamos para cenar y salió el tema de que nunca hemos tenido ocasión de bailar en nuestra tierra. Muchos bailarines se mostraban tristes porque sus familias no los habían visto nunca bailar. Todos sabemos que en España no hay un mercado laboral suficiente para dar trabajo a los fantásticos bailarines que este país ofrece. Pensé que podríamos organizar un evento en el cual los bailarines de la provincia de Girona pudieran bailar para el público de casa. Hace tiempo que estoy muy sensibilizado con el tema del cáncer por motivos personales y familiares y pensé que podríamos bailar para una buena causa. Fue entonces cuando me puse en contacto con la Fundación Oncolliga Girona. Lluisa Ferrer, presidenta de la fundación, acogió la idea con emoción y me dio carta blanca para organizarlo. 

David en Ballet 101 de Eric Gauthier.
Foto: Ruper Larl
Como estoy metido en el estudio de la gestión cultural gracias a la universidad, me propuse tirar el proyecto adelante. Me puse en contacto con bailarines de la provincia que están trabajando profesionalmente en compañías nacionales e internacionales. Mi ilusión en esta gala ha sido reunir a estos fantásticos profesionales de la provincia y acercarlos al público de Girona. ¿Tiene la gala un punto reivindicativo? Ciertamente sí. La calidad artística y profesional de nuestros bailarines merece que el país se encargue de darles trabajo digno y un reconocimiento justo. Por otra parte, el objetivo de la gala ha sido recaudar fondos para el servicio de oncopsicología y para el banco de pelucas que ofrece la fundación Oncolliga Girona.

Al inicio la idea era realizar la gala en el teatro municipal de Girona, pero ésta debía hacerse a finales de Julio por cuestiones de agenda de los bailarines, y precisamente el teatro está cerrado por estas fechas. Las dificultades prácticas y legales vencieron mi insistencia. El Teatre de Bescanó se presentó como una opción alternativa y acepté, ya que los bailarines estaban entusiasmados con el proyecto y quería llevarlo a cabo. Bescanó está muy cerca de Girona y pensé que sería posible. Me arriesgué mucho al programar dos galas, el 27 y el 28 de Julio, ya que el teatro no tiene tradición de danza y son fechas difíciles para conseguir público para una iniciativa nueva de danza. 

Para sorpresa de muchos, las entradas se han agotado los dos días, y mucha gente se ha quedado sin poder ver el espectáculo. Lo considero un éxito y una prueba de que efectivamente cuando se ofrece buena danza, el público responde, viene al teatro y disfruta. De esta manera, la respuesta del público ha sido excelente. Diferentes personas vinieron a verme para decirme que nunca les había interesado la danza, pero que el espectáculo les había entusiasmado tanto que desde ahora en adelante iban a prestar atención a este arte. ¡Qué alegría para mis oídos! Creo firmemente que eso se debe al amplio abanico de estilos diferentes de danza que ha ofrecido la gala, haciendo que el público descubra lo que más le gusta y goce de ello. Toda una satisfacción para mi y para todo el equipo de la gala. ¡Ya hay demanda para una segunda edición!

Foto de la Gala. Foto: Hayim Heron

¿Ya os conocíais los bailarines de Girona participantes? ¿ha sido fácil animarles a que participaran?
Los bailarines han respondido con mucho entusiasmo. Desafortunadamente, por cuestiones de agenda no he podido reunir a todos los profesionales de la provincia, pero en esta primera edición he podido contar con nueve: Tess Buck Gili, Marià Huguet, Antonio Izquierdo, Marc Balló, Virgina Joëlle López, Chantal Soler, Andrea Fernández, Pere Planas y yo mismo. Estos bailarines han bailado con mucho corazón en esta gala con otros bailarines de sus respectivas compañías. De la compañía donde trabajo, Gauthier Dance/Theaterhaus Stuttgart, han venido tres: Luke Prunty, Sandra Bourdais y Maurus Gauthier. Les estoy muy agradecido!

La mayoría de los bailarines invitados ya los conocía anteriormente, pero también han bailado otros que hasta el momento no nos habíamos cruzado, por ejemplo las dos bailarines de danza española: Andrea Fernández y Chantal Soler con las que ha sido un placer coincidir para este evento tan especial. Desde el inicio quería que la gala sirviese también como punto de encuentro entre distintos profesionales de la provincia. De estos encuentros se puede aprender mucho y formar vínculos para futuros proyectos. Además, ha sido un placer contar con la joven pareja de bailes de salón Pere Planas y Núria Pérez. Es raro poder gozar de los bailes de salón en el contexto de un teatro. Considero que ha sido un reto pero hemos obtenido un resultado fantástico que el público ha apreciado.

David en un ensayo.
Foto Regina Brocke
Creo que actuáis de forma totalmente desinteresada. Siendo una gala benéfica imagino que el fin motiva, pero supongo que también, como ya has apuntado, la oportunidad de bailar en casa, ¿no?
¡Exactamente! Las familias de los bailarines están muy agradecidas por este evento porque ha hecho posible que pudieran ver a los suyos bailar en casa. Muchos abuelos no pueden viajar a Londres, Hamburgo o Polonia por cuestiones prácticas, económicas o de salud. Esta gala ha sido un sueño hecho realidad para muchos de ellos, entre ellos los míos. Esto me llena el corazón. La causa benéfica de la gala ha motivado profundamente a los bailarines a participar de forma desinteresada, siendo el cáncer uno de los problemas de salud que más afecta a la sociedad de hoy en día. Estoy muy contento que a través de la danza, una de las artes con la que me siento más identificado, puedo poner mi grano de arena para una causa tan importante como ésta. Voy a seguir intentando colaborar en la lucha contra el cáncer a través de la magia de la danza.

Hay mucha variedad de estilos en el programa. ¿Cómo has organizado la Gala?
La gala contiene piezas más clásicas, de coreógrafos como Kenneth MacMillan y John Neumeier, y piezas más contemporáneas, de coreógrafos como Alejandro Cerrudo, Nadav Zelner y Po Cheng Tsai. También se han podido ver otros estilos como los bailes de salón, danza sufí y  flamenco. Además, hemos contado con la participación del grupo folclórico Esbart Fontcoberta de Banyoles para la apertura de la gala. Debo confesar que ha sido una elección muy personal porqué es el grupo en el que empecé a bailar así que contiene un valor sentimental para mí. Al público le ha encantado porqué se puede ver a 18 bailarines en el escenario bailando "Marina", una danza tradicional catalana.

La organización de la gala no ha sido fácil pero las ganas pueden con todo. Mi familia me ha apoyado en todo momento y se han volcado con pasión para la causa. Tengo que admitir que es difícil organizar un evento de estas dimensiones a distancia... Hubiera sido mucho más fácil estando en Girona. Pero por suerte hemos contado con la colaboración de la Fundació Oncolliga Girona y de voluntarios que han facilitado algunos trámites. 

David Rodríguez. Foto: Regina Brocke
El resto se ha hecho a golpe de tecnología: Whatsaaps, emails, llamadas, Skype, etc. Hemos conseguido algunos patrocinadores que también han facilitado los costes, entre ellos RM Agència Immobiliària, el Ajuntament de Bescanó, Suport Vertical, Giroimatges, The Classical Ballet School of Maria Elvira Buck y la escuela de danza Cont-Class de Girona. Desde mi punto de vista es imprescindible crear vínculos de colaboración entre las instituciones públicas y las empresas privadas para poder llevar a cabo la financiación de proyectos culturales.

Elaboré un horario en función de la disponibilidad de los bailarines y dos días antes de la gala empezaron los ensayos técnicos de cada pieza en el Teatre de Bescanó. El actor y dramaturgo Martí Peraferrer se encargó de la presentación de la gala de una forma impecable. Es un profesional con mucho carisma y una persona con un corazón enorme, así lo ha demostrado en la gala. Hemos trabajado bien juntos y espero poder colaborar con él otra vez en futuros proyectos.

¿Tienes a menudo oportunidades de bailar en Cataluña?
No bailaba en mi tierra desde que marché para estudiar en la escuela de Maurice Béjart. Así que se puede decir que como profesional esta gala ha representado la primera vez que el público catalán me ha podido ver. ¡Espero que salgan otras oportunidades! Creo que hay mucho por hacer pero soy de naturaleza optimista.

¿Qué opinas en general de la situación de la danza en Catalunya?
Hay propuestas muy interesantes, pero que no siempre llegan a realizarse o mantenerse por fallos en la gestión, falta de presupuesto o de apoyo institucional, etc. Está claro que en Catalunya hay mucho talento, y hay que dar posibilidades de trabajo a ese talento. Creo que el secreto es empezar con proyectos que realmente sensibilicen al público. Las instituciones no están acostumbradas a grandes compañías de danza, desconocen las profesiones de este arte y el funcionamiento real de una compañía. Por otra parte hay que educar al público, hay que acercar la danza y los bailarines a éste. Esto es para mi fundamental, no se puede construir una casa empezando por el tejado, ¿no? 

Ensayo Nijinsky de Marco Goecke.
 Foto: Regina Brocke
Por nuestra parte, si se consigue que el público se entusiasme con la danza, las instituciones se van a ver obligadas a dar una respuesta a esta necesidad pública. De todas formas considero que la cultura es un derecho fundamental de un estado democrático y las instituciones públicas deberían promoverlo sin necesidad de un ruego constante. Una posibilidad sería empezar motivando y acercando el arte de la danza a las escuelas... No es fácil, pero no es imposible. Soy del parecer que se debe luchar para la integración de la danza en las escuelas como parte del currículum educativo, ¡los beneficios serían inmensos!

Hay muchos festivales y muy buenos, pero una compañía de danza estable puede aportar un sinfín de cosas que una programación de danza en un festival no puede conseguir, cómo por ejemplo el sentimiento de orgullo y pertinencia de un pueblo con su compañía.... Hay que conseguir que el pueblo siga una compañía de danza con la misma afición con la que se siguen los clubs de fútbol!

¿Sabes de la compañía que hubo en el Liceu durante tantos años en la época del Maestro Magriñà?
El maestro Magriñà representa un pilar fundamental en la historia de la danza en Catalunya, y le debemos mucho. Me fascina su capacidad, ya en ese momento, que tenía para relacionar la danza con otras artes como la pintura y la música. En ese sentido trabajó con grandes artistas como Pau Casals y Joan Miró. Además, no hay que olvidar todo el trabajo pedagógico que realizó y los bailarines que formó en el Institut del Teatre i en el Conservatorio del Liceu. Aportó a Barcelona aquello que había aprendido de Serge Lifar en París. Me parece muy triste que un teatro como el Liceu de Barcelona no tenga hoy en día una compañía de ballet estable... simplemente surrealista...

David Rodríguez. Foto: Regina Brocke
¿Conoces el programa Ibstage? ¿Qué opinas?
Desafortunadamente nunca he podido ir en persona a verlo porque siempre estoy trabajando por estas fechas. Pero se ha ganado el reconocimiento internacional en los últimos años y me parece un programa muy interesante, precisamente porque da la posibilidad a jóvenes bailarines de tener una experiencia profesional y trabajar con maestros de renombre. Independientemente de la gala, que he oído que es espectacular, me interesa en particular su labor educativa y el compromiso que presenta con los jóvenes talentos de la danza clásica.

Y sobre la formación del Ballet de Catalunya ¿estás al corriente?
He leído la noticia. Toda iniciativa para crear una compañía de danza estable de calidad, sea cual sea su estilo, me parece interesante y un proyecto digno de apoyar. 

Espero realmente que funcione y que pronto podamos gozar de un cuerpo de baile estable que ofrezca una vida laboral digna y reconocida a los increíbles bailarines que ofrece este país. ¡Sería un orgullo para todos!  



viernes, 30 de junio de 2017

Alicia Amatriaín y Martí Paixà estrellas invitadas a la Ibstage Star Gala del 22 de Julio en el Liceu

Martí Paixà en "La Bella Durmiente". Foto: Stuttgart Ballet

Alicia Amatriaín y Martí Paixà, son las estrellas españolas invitadas a la Ibstage Stars Gala del 22 de Julio de 2017. Ambos bailarines en el prestigioso Ballet de Stuttgart, se sienten muy agradecidos por tener la oportunidad de bailar en su país, donde no tienen muchas ocasiones de hacerlo y de estrenarse en el Gran Teatre del Liceu gracias a esta invitación. 
Carolina Masjuan
¿Conocíais antes el programa Ibstage? ¿Qué opináis de esta iniciativa?
Sí, la conocíamos, nos parece una iniciativa muy buena, ya sea para atraer al público, o para dar esta oportunidad a  los niños de aprender y participar en esta experiencia.
Alicia Amatriaín en "A Memory".
Foto: Stuttgart Ballet
¿Cuando os propusieron participar como invitados en esta Ibstage Stars Galas, cómo reaccionasteis?
Alicia: Fue toda una sorpresa,  ninguno de los dos hemos aun tenido la oportunidad de bailar en el escenario del Gran Teatre del Liceu. Bailar en  España siempre es algo muy especial, volvemos a casa.
Martí: Bailar en el Gran Teatre del Liceu siempre había sido un sueño para mi. Me siento muy feliz de que por fin se cumpla.
¿Soleis bailar juntos a menudo? 
En ocasiones solemos bailar juntos, pero va a ser nuestra primera gala.
¿Qué programa nos traeréis? Creo que se trata de un estreno absoluto ¿qué nos podéis contar al respecto?
Efectivamente va a ser un estreno mundial, la coreógrafa es Katarzyna Kozielska quien también es demi solista y compañera nuestra de la compañía. Ya hemos trabajado con ella en varias ocasiones y nos pareció una buena idea que crease algo nuevo para la IBstage gala, esperemos que el publico lo disfrutéis.
Creo que en Stuttgart el repertorio mayoritario es el de Cranko, junto con McMillan o Neumeier y otros creadores neoclásicos (Kylian, van Manen, Goecke, …) ¿Cómo definirías la compañía? ¿su ambiente? 
La compañía es una compañía clásica en la que tenemos la suerte de poder trabajar con muchos de los coreógrafos actuales. Se suele decir que el ballet de Stuttgart no tiene estilo, ya que los bailarines son muy versátiles. El ambiente es muy bueno, es como una gran familia. 
 ¿Participáis en muchas creaciones?
Tenemos la gran suerte de poder formar parte de la gran mayoría de las creaciones.
¿Hacéis muchas giras? ¿Os facilitan las ausencias para participar en Galas?
Solemos hacer un par de giras por temporada, son divertidas e importantes para la compañía. Siempre que es posible nos dejan ausentarnos un par de días para poder participar en galas como ésta.
Martí Fernández Paixà.
Foto: Roman Novitzky cortesía del
Stuttgart Ballet
La trayectoria de Alicia como bailarina y su ascensión fulgurante a la cima de la compañía es ya conocida (*), pero ¿qué nos puedes contar de tu trayectoria Martí? Reus es tierra de grandes artistas en general y de impresionantes bailarines en particular. Joan Camprubí inauguró el Liceu en 1847 con el Ballet la Rondeña, Roseta Mauri fue bailarina del Liceu antes de llegar a ser la primera étoile no francesa de la ópera de París, ahora tenemos a Martí Paixà pisando fuerte en Stuttgart ¿cómo fue que empezaste en la danza? ¿había precedentes en tu familia?
Marti; Entré en la compañía de Stuttgart en 2013 y desde el principio me han dado siempre muchas oportunidades que me han hecho crecer ya sea a nivel artístico como a nivel profesional.
Empecé a bailar a los 4 años, después de haber visto la representación de la escuela de baile de mi pueblo, pero empecé a plantearme el hecho de dedicarme profesionalmente a la danza clásica a los 12.
Los concursos de Reus y Ribarroja ¿fueron realmente un impulso en tu carrera?
Tanto el concurso de Roseta Mauri como el de Ribarroja me abrieron puertas en su momento.
Alicia, por tu parte, además de tus compromisos con la compañía estás muy reclamada para participar en galas por todo el mundo  ¿cuales son tus planes inmediatos?
Mis planes por ahora son la Ibstage gala y alguna otra más, pero lo más importante es terminar la temporada.  Algo que estoy esperando ansiosamente es volver a participar en el VIII Campus Internacional de Valencia Danza, donde ya he participado varios años y lo adoro. Enseñar aun es un hobby mío pero me encanta y aprendo siempre mucho de los niños.
¿Tenéis ocasión de bailar a menudo en Cataluña y/o en el resto de España?
No mucho, pero siempre se agradece, sería bonito que ocurriera mas a menudo.
Martí en Seventh Symphony. Foto: Stuttgart Ballet
A pesar de que la corriente contemporánea y una política cultural enfocada hacía ese estilo en exclusiva, consiguieron que fuera casi completamente olvidada ¿conocéis la historia de la compañía que fue referente en España y en Europa de la mano del Maestro Magriñá desde 1937 hasta 1977: El Ballet Titular del Gran Teatre del Liceu? ¿Creéis que se debería recuperar su historia y divulgarla?
Sí, desde luego, creemos que sería apropiado recuperarla y divulgarla, ya que al ser parte de la historia del Gran Teatro del Liceu, es importante no perderla y que las siguientes generaciones la mantengan viva.
¿Estáis al corriente de la creación del Ballet de Catalunya por parte de los mismos creadores de Ibstage?
Sí, estamos al corriente, la noticia se ha movido mucho en los medios sociales.
¿Qué opináis al respecto? ¿Debería tener Catalunya una compañía de ballet? ¿Por qué?
Es una buena iniciativa, todas las compañías que se formen en España tendrían que ser bienvenidas y apoyadas, sea  del estilo de danza que sea. Naturalmente que Catalunya debería tener una compañía de ballet, así como en cualquier otro sitio de España. Sería una manera de poder dar la opción a los bailarines de poder quedarse en casa y no tener que irse al extranjero por obligación
Alicia Amatriaín en Seventh Symphony.
Foto: Carlos Quezada, cortesía del Stuttgart Ballet

(*) La estrella donostiarra, Alicia Amatriaín, empezó su formación en su San Sebastián natal para desplazarse a muy temprana edad a Stuttgart, a la escuela de John Cranko en la que se graduó en 1998 cuando ya fue reclutada para integrar la compañía. Su ascenso fue meteórico y en 2002 ya obtuvo el puesto de Bailarina Principal. Su repertorio abarca tanto los roles principales de los ballets de repertorio, como nuevas creaciones de coreógrafos contemporáneos. A una técnica admirable, Alicia aúna unas dotes interpretativas remarcables que la hacen especialmente idónea para los roles dramáticos. Por su creación del rol principal de "Un tranvía llamado deseo" de John Neumeier para el Ballet de Stuttgart, se le otorgó el Benois de la Danse, el máximo galardón en danza.
Es realmente un lujo poder disfrutar de nuestros mejores bailarines en unas galas en las que comparten escenario con otras de las mejores estrellas internacionales. Un regalo para los balletómanos y también para nuestros artistas, ansiosos por poder mostrar al público de su tierra porque son tan valorados y aclamados fuera de nuestras fronteras.
http://ibstage.com/ibstage-star-galas/





sábado, 20 de mayo de 2017

Entrevista a Alicia Alonso

Alicia Alonso
Con motivo de la próxima visita del Ballet Nacional de Cuba a Barcelona tuvimos ocasión de entrevistar a su directora, la gran dama de la danza Alicia Alonso. Con una admirable voluntad, gran tesón y una dedicación sin igual, Alicia Alonso sigue al frente de la compañía viajando con ella y atendiendo a quienes muestran interés por conocer un poco más acerca del magnífico elenco de bailarines que la componen, su repertorio y como se enfrentan a los cambios. 
El Ballet Nacional de Cuba estará en el Teatro Tívoli de Barcelona del 8 al 18 de Junio con "La Magia de la Danza"
Carolina Masjuan
Sra. Alonso ¿cómo consigue Usted estar siempre al pie del cañón y al frente de esta respetada y admirada compañía?
Para mí el trabajo es algo natural, es como mi vida. Mi amor por la danza ha presidido todos mis actos. El Ballet Nacional de Cuba es la realización de un sueño, un destino.
Alicia Alonso en El Lago de los Cisnes.
Foto: Maurice Seymur
Cuba está viviendo desde hace un tiempo cambios que la llevan a una mayor apertura ¿cómo han afectado estos cambios a la compañía?
Corremos la misma suerte de todo nuestro pueblo. La compañía sigue su trabajo, como siempre, sin dificultades.
Con esta mayor flexibilidad, muchos bailarines integran otras compañías pero de hecho todos llevan Cuba en el corazón, la prueba es que vuelven encantados a la isla para bailar como invitados en Festivales y por ejemplo Carlos Acosta ha vuelto y ha creado una nueva compañía que pronto veremos en Barcelona, en el Grec y en Peralada... ¿qué nos puede comentar al respecto de este sentimiento y de estas carreras impresionantes a nivel internacional de muchos de los bailarines cubanos?
Es un fenómeno complejo, que tiene matices éticos, económicos y sociales. En primer lugar, ese éxodo no es masivo ni ha logrado afectar grandemente la compañía, aunque a veces se ha especulado al respecto. Nuestras Escuelas de Ballet gradúan cada año suficientes jóvenes con calidad que nutren la compañía. No todos se van de igual forma: muchos piden permiso, mantienen sus vínculos, y hasta regresan. Les damos una formación gratuita, los creamos como artistas y le ofrecemos una compañía con un amplio repertorio. La mayoría sienten un deber histórico moral de contribuir con su presencia a la permanencia y el desarrollo del Ballet Nacional de Cuba.
Alicia Alonso
¿Cómo definiría el estilo cubano? ¿cuáles son los aspectos más distintivos?
Una base técnica académica muy fuerte, que tratamos que sea un medio, no un fin, que la usen para hacer arte. Suelen ser muy expresivos, y asumen la música con cierta sensualidad refinada.
La mayor parte del repertorio son ballets clásicos ¿verdad? ¿tienen piezas neoclásicas también? Killian, Duato, Wheeldon, etc... ¿no invitan a coreógrafos a crear para la compañía?
El repertorio clásico es una base esencial, y se hace con mucha calidad y amor. Pero tenemos un amplio repertorio de obras neoclásicas y modernas, que pocas veces podemos incluir en nuestras giras, porque los empresarios y teatros nos piden los clásicos. Nos gusta tener coreógrafos invitados en la compañía, pero no siempre están a nuestro alcance.
"La magia de la danza." ¿Por qué han elegido esta obra para Barcelona?
Fue una petición de los empresarios, a la que accedimos con gusto, porque es una excepcional antología del repertorio clásico de la compañía, que creo encantará al público de Barcelona.
Creo que la compañía está formada actualmente por jóvenes estrellas ¿qué puede comentarnos del elenco que veremos?
Un elenco joven, muy fresco, lleno de fuerza y talento, en que aparecen también figuras establecidas hace más tiempo, ya conocidas y admiradas por el público catalán.
La Magia de la Danza: Giselle
¿Algún coreógrafo/a catalán que haya trabajado con Ustedes o bailarines catalanes que hayan pasado por la compañía?
¡Cómo no! Hemos tenido en más de una ocasión a Ramón Oller, y también a María Rovira. Son artistas de talento muy bien recibidos por nuestros artistas y nuestro público. También tuvimos el gusto de recibir a la directora de orquesta Elena Bayo, que dejó un grato recuerdo. Debo añadir que en el año 2004 creé una coreografía titulada Verbum, sobre la música del mismo título del compositor catalán Joan Guinjoan.
La Magia de la Danza. Sinfonía de Gottschalk.
Foto: Alfredo Cannatello
¿Conoció a la compañía que hubo en el Liceu y al Maestro Magriñá? En caso afirmativo, ¿qué experiencia tuvo con ella y qué recuerdos tiene de esa época?
Tuve el placer de contar con la amistad y la admiración del maestro Magriñá. Tengo bellos recuerdos de esa época, conocí sobre la compañía del Liceu y sus artistas. La primera vez que actué en el estado español fue en el Liceu, que durante varios años se convirtió en mi casa y la del Ballet Nacional de Cuba. Recuerdo al público de aquellos años, y a muchos amigos que seguían mi carrera con gran devoción y entusiasmo.
¿Qué opina de que el Liceu y la propia Cataluña no tengan compañía titular o nacional de ballet?
Me parece una lástima, un error cultural. Tienen todas las condiciones necesarias: un bello teatro, otros espacios teatrales importantes, talento creativo en maestros,  coreógrafos, bailarines y músicos, un público especial. ¿Por qué no hay entonces una gran compañía en Cataluña?
La Magia de la Danza. El Lago de los Cisnes.
Foto: Alfredo Canattello
Muchas gracias Sra. Alonso, eso nos preguntamos nosotros también.
El Ballet Nacional de Cuba estará en el Teatro Tívoli de Barcelona del 8 al 18 de Junio con "La Magia de la Danza"  ¡No se lo pierdan!